Memorias de un Elefante

13. (II) Siete trayectos, siete viajes. Adiós Matatus, Hola Pikipikis.

July, 8

Quinto trayecto, Mitungu profundo-my last year orphanage (Shalom Home). Así que ahora sí que sí, ahí estaba yo, en pikipiki, por interminables caminos polvorientos. Y sí, esa era la Parish donde dormí la primera semana y si, me acuerdo de este camino. El corazón se me aceleraba por momentos, estaba volviendo a mis orígenes.

Aparcamos en la puerta. Se veía gente trabajando en el interior, construyendo algo. Por un instante, pensé que no estarían los niños ni los profesores. Entré. Me asomé a la oficina, cerrada. Probemos con la cocina. Había gente sentada dentro. Pequeño momento de confusión.

-Do you remember me? Pregunté, sabiendo que al mismo tiempo era yo quien trataba de recordarles a ellos.

Por suerte, una mujer gritó mi nombre. Yes, that’s right. Estás más grande me dijeron (un comentario que me han repetido todos los africanos que conocí el año pasado). Luego apareció Stella, profe de la baby class, sí, ella por supuesto que se acordaba.

Hora de bajar a ver a los profes y a los niños. Desde el edificio que estaban construyendo, me saludaron unos obreros. ¡Eh, sí! Eran los estudiantes del año pasado, aquellos a los que di clase de español. ¡Guau, que recuerdos! Al pie, Antonio, ingeniero italiano al mando de la obra. ¡Recuerdos y más recuerdos!

20140710_141005

Entonces los niños salieron al  patio, me vieron, se volvieron locos. Recordaban mi nombre, recordaban mis historias, los juegos que les hice, todo. Incluso uno me hablo en perfecto español

-Hola

-Hola

-¿Qué tál?

-Bien y ¿tú?

-Bien

Parecía increíble, se acordaban. Se lanzaban a mí. Quería hablar con ellos uno a uno pero era imposible. Recordaba sus caras. Tenía tantas cosas que contarles, tantas cosas que preguntarles. Mis hermanos del año pasado, mi casa. ¡Cuánto amor empezó a flotar en el aire en tan sólo unos segundos! Quería quedarme, no podía irme. Que difícil fue decirles adiós. Acaba de llegar y ya me estaba yendo. Ellos no lo entendían, no entendían porque me iba si acaba de llegar. ¿Qué les podía decir? Les prometí volver otro día, sí, tenía que volver a verles, volver a estar con ellos.

Antes de irme, pregunté por Father Francis. Estaba por ahí. Mientras le buscaba, me cruzaba con caras conocidas, saludos, apretones, abrazos. Quedé en que le llamaría y volvería un día de estos. Sí, definitivamente, tenía que volver.

Estamos en las pikipiki de nuevo. Momento de negociación en swahili. Lisper, estamos en tus manos. Parece que llegamos a un acuerdo. Adiós matatus, hola pikikis.

Sexto trayecto, Mitungu-Nkubu (by pikipiki). Esto sí que fue toda una experiencia. Control policial, those little mountains on the road y mucho más en este inesperado viaje. Una auténtica carrera improvisada, todo en dvd y Blu-ray.  Que luego a mí alguien me venga diciendo que se quiere comprar una máquina de vibraciones quema grasa, déjate de vibraplus y chorradas e intenta aguantar 10 minutos en una pikipiki a toda velocidad destino Nkubu, eso sí que son vibraciones.

Alcanzamos Nkubu. Como siempre, pensando en hacer business, le pido el número de teléfono a nuestro driver que me ha caído simpático.

Es tiempo de ir a comer algo. ¿Qué tal un poco de chicken (o “kuku” para los amigos)? Por supuesto, no podemos olvidar el chapati, esa mágica torta de harina que a todo el mundo tanto le gusta. El chicken va acompañado de una guarnición de verduritas, plátano aplastado con elementos no identificados en su salsa y, para rematar, una especie de sopa.

A mí que me traigan la tomato sauce, que ya me arregló yo con mi amigo el pollo. Déjate de plátanos en la comida que yo siempre los he tomado para merendar. Tras otra magnífica comida Keniana parece que es tiempo de ir a Meru. ¿Por qué? No lo sabemos. Sin embargo, nos entretenemos buscando alguna pijada Keniana, ya sabéis rollo “Masai” y demás. Buscamos y buscamos, pero sin mucho éxito. Yo me hago con unas pulseras y collares a repartir en España y L se pelea con unas sandalias Masai que al final no le acaban de convencer. Tras nuestra exhaustiva búsqueda, nos dirigimos al market. Market que ya habíamos visitado hace unos días como recordaréis.

IMG_5925

Parece que es el momento de volver. Sin embargo, un cartel me llama la atención. Lo leo en alto: hair salon. Sin duda, no podemos irnos sin antes pasar por ahí. L tú no vuelves hasta que te hagas unas trenzas africanas. A Lisper parece hacerle gracia la idea y se anima.

Nos lleva hasta uno de estos hair salon y se empieza a limpiar el pelo y a hacer las uñas. Meanwhile, nos dedicamos a convencer a L, que no ve escapatoria posible y acaba cediendo. Y ahí la tenemos, sentada en pleno hair salon africano haciéndose unas trenzas en el lado izquierdo de la cabeza.

Concluido nuestro gran día, es hora de volver a Marimba. De nuevo en la lanzadera, buscamos matatu. Mejor dicho, matatu-taxi.

Séptimo trayecto, Nkubu-Marimba. L y yo de nuevo adelante, pero esta vez no sobre un asiento cada uno, sino compartiendo el del copiloto. Mira, mejor aplastarnos nosotros que que nos aplaste cualquier otro, además así ya nadie nos molesta. Por supuesto, estábamos equivocados. ¡Stop! ¿Qué es esto? Cuatro personas en los dos asientos de delante. Un tío con las piernas metidas en el mismo sitio que los pedales del conductor. Esto sí que es de campeonato. Esto sí que no me lo esperaba. Una vez más sorprendido por un matatu, perdón, matatu taxi.

Siete trayectos, siete viajes. El número infinito, el número que nunca acaba, el número que nos indica que lo hemos vivido hoy es sólo una pequeña muestra de lo que aún nos queda por vivir. Que aún nos quedan muchos matatus que coger, muchos sitios que visitar, muchas cosas que hacer. Que esto, es sólo el principio.

IMG_5874

El contador de arena

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s